En el último Congreso Americano de Urología se ha presentado una primera experiencia basada en la inyección de un gen (hMaxi-K) en el cuerpo cavernoso del pene en hombres afectados por disfunción eréctil, consiguiendo mejorar la erección durante meses. A pesar de que todavía deben realizarse más estudios, si se demuestra la eficacia y la seguridad de este método, puede constituir un gran avance en este campo.

