Excuse, but there does not exist an English translation available for this text.
La disfunción eréctil (DE) es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una rigidez del pene suficiente para permitir una relación sexual satisfactoria. Existe una estrecha relación entre la DE de origen vascular y la enfermedad cardiovascular (ECV). Ambas tienen una elevada prevalencia y comparten la disfunción endotelial y sus factores de riesgo (hipertensión arterial, tabaco, dislipemia, diabetes, sedentarismo, obesidad)1. La DE en los cardiópatas es muy frecuente tras el infarto agudo de miocardio y éste dobla su frecuencia en los pacientes con DE2. Dado el menor diámetro de las arterias penianas, es comprensible que éstas puedan verse afectadas antes que las arterias coronarias, ya sea por la disfunción endotelial, por la alteración de la vasodilatación o por un proceso obstructivo arteriosclerótico, por lo que se ha apuntado que la DE puede ser un síntoma centinela de la enfermedad coronaria arterial.
La prevalencia de la DE en pacientes con ECV varía entre el 40 y el 75%, a pesar de que son pocos los pacientes que consultan al médico por trastornos de su función eréctil4,5. Aparte de la posible alteración vascular y sus factores de riesgo, hay otras causas de DE en el paciente con ECV, como son la administración de fármacos (antihipertensivos, antidepresivos) y el factor psicológico secundario al temor a la actividad física que comporta el coito.
Acceda al articulo completo del Dr. en Andrlogía Josep M. Pomerol desde el siguiente enlace "Disfuncion erectil y enfermedad cardiovascular" (pdf) |
Excuse, but there does not exist an English translation available for this text.
Evidencias actuales acerca de la relación entre el tratamiento de reemplazo hormonal en el síndrome del déficit de testosterona y el cáncer de próstata.
Estudios epidemiológicos demuestran la disminución de la testosterona (T) en la edad avanzada, pudiendo dar lugar a una variada sintomatología definida en la actualidad como el síndrome del déficit de T (SDT). A pesar de que el tratamiento de reemplazo con T (TRT) ha demostrado su eficacia en estos pacientes, sigue habiendo un cierto temor para su aplicación debido a conceptos del pasado que apuntaban la posibilidad de que el TRT favoreciera el desarrollo o acelerara un cáncer oculto de la próstata (CaP). Estudios actuales demuestran la falta de relación entre los valores de T plasmáticos y el CaP, habiendo indicios de una mayor prevalencia de esta patología en pacientes con valores muy bajos de T. En estos pacientes, el CaP suele ser más severo de acuerdo a la puntuación de Gleason, se presenta en un estadio más avanzado y tiene una peor supervivencia.
Estudios histológicos prostáticos en pacientes sometidos a TRT demuestran que no hay diferencias significativas en términos de histología testicular, biomarcadores titulares e incidencia neoplásica cuando se compara con placebo.
La prevalencia de CaP en pacientes hipogonádicos en TRT es parecida a la de la población general en el mismo rango de edad (1%). El TRT comporta un aumento del antígeno prostático específico (PSA) y del volumen prostático al mismo valor de los eugonádicos.
Basándose en la seguridad que ofrece el TRT en pacientes hipogonádicos, se ha ensayado en series cortas este tratamiento en pacientes con CaP localizado y tratado con prostatectomía radical o braquiterapia, sin que se hayan demostrado recidivas tumorales.
A pesar de todo lo referido, el TRT se halla totalmente contraindicado en pacientes con CaP no tratado.
A modo de conclusión, puede afirmarse que cada día hay mayores evidencias para perder el temor al TRT en pacientes con SDT, y es fundamental el control trimestral durante el primer año y posteriormente anual mediante el PSA y el tacto rectal.
Acceda al articulo completo del Dr. en Andrlogía Josep M. Pomerol desde el siguiente enlace "Síndrome del déficit de testosterona y cancer de prostata" (pdf) |
|
Excuse, but there does not exist an English translation available for this text.
La disfunción eréctil de origen psicógeno es más frecuente de lo que se cree en la actualidad y es posible que aumente en el futuro, sobre todo en hombres jóvenes, en relación con el actual estilo de vida. La causa más frecuente es la ansiedad de rendimiento ligada a diferentes circunstancias. Otras causas vienen dadas por una mala educación sexual, por experiencias sexuales traumáticas durante la infancia, por conflictos en la relación de pareja, por situaciones estresantes de cualquier naturaleza o por trastornos psiquiátricos como la depresión entre muchas otras.
La DE psicógena puede asociarse con otros trastornos de la esfera sexual, suele presentarse de forma brusca y es fácil de diagnosticar cuando existen erecciones normales de tipo involuntario o en determinadas circunstancias.
Acceda al articulo completo del Dr. en Andrlogía Josep M. Pomerol desde el siguiente enlace "Disfuncion erectil de origen psicógeno" (pdf) |
Excuse, but there does not exist an English translation available for this text.
La importancia del tamaño del pene ha sido siempre motivo de preocupación a lo largo de la historia, y las motivaciones que han hecho que el varón se preocupara en aumentar su longitud peneana han sido múltiples, desde razones rituales, sociológicas, simbólicas y, hoy en día, para mejorar su autoestima, sobre todo en flaccidez, ya que es el estado de expresión visual externo fuera de su entorno íntimo.
Actualmente, las técnicas quirúrgicas ofrecen una opción que se debe evaluar en los pacientes que demandan una extensión de pene, siempre teniendo en cuenta las características de cada sujeto y expectativas reales de dicha cirugía.
Accesa al articulo completo de la Dra. en Andrlogía Ana Puigvert desde el siguiente enlace "¿El tamaño del pene no importa?" |
|